Antes de ayer el mundo se paró. Todo estaba en silencio, vacio. Las calles, las tiendas, no se veía gente por ningún lugar. Corríamos todo el mundo -de mi ciudad- a escondernos debajo del edredón. Una vez allí, fumamos la pipa de la paz.
Mi Perra y Yo
Me gustó mucho, pero mucho, lo que has escrito sobre la fragilidad. Verdades como puños!!!
ResponderEliminaragradezco a Mónica su comentario y su cariño.la pena es que nada ha cambiado todo sigue igual no hay nadie en ningun sitio
ResponderEliminarmi perra y yo